Las limitaciones impuestas por la cuarentena obligatoria han acelerado la profesionalización del proceso comercial de inmuebles y ese avance es hoy irreversible.
Las redes sociales y la big data brindan una enorme oportunidad para quienes planifican comercialmente con ellas. La mayor cantidad de información por parte de los corredores disminuye la incertidumbre de los compradores.
Los precios bajan por la disminución de costos de construcción, por existencia de deudas y por caída de la demanda.
Fuente: Ambito Financiero